Pembroke Townhouse combina el estilo georgiano del siglo XIX con la comodidad moderna en el distrito georgiano de Dublín, situado en Pembroke Road, a solo 15 minutos a pie de St Stephen's Green.
Cada habitación exhibe arte contemporáneo irlandés y ofrece artículos de aseo gratuitos, Wi-Fi, televisión de pantalla plana con canales por cable y caja fuerte. Los huéspedes pueden elegir entre habitaciones con tres camas individuales o una cama doble y una individual, las suites disponen de mayor espacio con un entresuelo, áreas para sentarse, armarios y dos baños que incluyen bañeras y duchas. A petición se ofrecen café recién hecho y galletas.
La casa cuenta con calefacción para uso de los huéspedes y toallas en las habitaciones. Los baños presentan opciones como bañera o ducha a ras de suelo, además de sillas para ducha según necesidad. La propiedad dispone de habitaciones para no fumadores decoradas con suelos de madera maciza o parquet junto a zonas alfombradas. Los visitantes tienen acceso a ascensor y pueden reservar habitaciones comunicadas si lo precisan.
Entre las comodidades del establecimiento se incluye aparcamiento gratuito y Wi-Fi sin coste disponible en todo el edificio, incluso en la zona lounge. Un jardín está habilitado para el disfrute de los huéspedes mientras que los salones permiten la celebración de eventos. Además, se ofrece registro sin contacto al llegar/salir, asistencia personalizada tipo concierge, detectores de humo en las habitaciones, pagos sin efectivo aceptados in situ así como servicio opcional desayuno a la habitación. También se proporciona agua embotellada gratuita junto con almohadas hipoalergénicas bajo petición.
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La ubicación resultó perfecta para quienes visitaron el Aviva Stadium y estaba cerca de varios restaurantes. El personal se mostró amable, atento y siempre dispuesto a ayudar durante toda la estancia. Las habitaciones eran acogedoras, limpias y cómodas, con un ambiente relajado que destacaba por su estilo clásico. Se disponía de aparcamiento privado fuera de la calle, lo cual facilitó mucho el acceso. Además, cada día se ofrecían café, té y pasteles gratuitos en el vestíbulo, un detalle muy agradable para empezar la jornada.

