Kellys Hotel ofrece un alojamiento boutique exclusivo para adultos en el corazón del barrio cultural de Dublín, a solo dos minutos a pie de Grafton Street y Temple Bar. Su ubicación sitúa a los huéspedes muy cerca de numerosos bares, restaurantes, tiendas y principales atractivos turísticos.
El hotel dispone de habitaciones equipadas con grandes televisores inteligentes y colchones personalizados. Cada habitación cuenta con baño privado sin aire acondicionado. Las opciones van desde amplias dobles hasta dormitorios king-size, mientras que la suite ático tipo loft ofrece una sala de estar independiente junto con dormitorios en planta alta y baja que comparten un baño. Los huéspedes disfrutan de almohadas de pluma, ropa blanca fresca sobre suelos de madera, armarios, sofás, cocinetas con utensilios y frigoríficos, además de zonas para comer dentro del mismo cuarto.
El establecimiento ofrece Wi-Fi gratuito en todas sus instalaciones incluyendo acceso en las habitaciones. Entre las opciones de entretenimiento se encuentran canales por cable y servicios en streaming como Netflix. Los baños están equipados con champú, jabón, toallas y secadores. El hotel mantiene una política estricta para no fumadores en interiores y calefacción en todas las áreas.
El desayuno se sirve a la carta en el restaurante francés ubicado bajo el hotel junto al Hogans bar y 'Bar with No Name'. Aunque no dispone de ascensor, hay aparcamiento cercano en Drury Street Car Park para estancias nocturnas así como fácil acceso a autobuses lanzadera al aeropuerto. Los huéspedes pueden dejar su equipaje en recepción donde también hay un botiquín, personal de seguridad vigila la propiedad las 24 horas del día.
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Las camas eran cómodas y las habitaciones estaban bien equipadas, lo que hizo la estancia muy agradable. La calefacción funcionaba perfectamente, manteniendo el ambiente cálido en todo momento. La ubicación era céntrica, cerca de restaurantes, tiendas y los principales puntos turísticos. El desayuno en el restaurante francés contiguo fue excelente cada mañana. El personal mostró siempre amabilidad y disposición para ayudar, mejorando la experiencia general. Además, el aparcamiento con descuento justo al lado resultó muy práctico durante la visita.






